JORNADA DE ÉTICA Y CINE:
Confidencialidad y respeto a la intimidad del paciente

10 de Marzo de 2016

SALÓN DE ACTOS del Hospital Rafael Méndez

16:00 a 20:00 horas

JORNADA DE ÉTICA Y CINE:

Confidencialidad y respeto a la intimidad del paciente.

Con el objetivo de tomar conciencia y comprender la responsabilidad profesional sobre el deber de secreto e intimidad del paciente, se ofrece esta Jornada de debate sobre la base de la proyección del largometraje “El Doctor”. La Jornada está organizada por el Cómité de Ética Asistencial del Área III y bajo el auspicio del CEBES.
En el transcurso del acto se presentará el “Decálogo de confidencialidad y respeto a la intimidad del paciente”.

DECÁLOGO DE CONFIDENCIALIDAD Y RESPETO A LA INTIMIDAD

 

Los profesionales sanitarios, trabajadores y personal en formación dentro del sistema público de salud tienen el deber de guardar secreto, respetando la confidencialidad e intimidad de los pacientes.

1. Todo ciudadano mayor de edad y capaz es el único titular de la información sobre su salud y el que consiente compartirla con los demás.

Dicha titularidad la puede delegar en un representante legal o en familiares de grado más próximo. La titularidad se mantiene tras su defunción o durante una investigación clínica.

2. El consentimiento en todo caso es verbal y en determinadas ocasiones además es escrito.

El paciente debe dar consentimiento para cualquier tema relacionado con su salud. En caso de haber firmado un consentimiento escrito, éste puede ser ética y legalmente inválido si no se le ha informado con suficiente antelación, de forma clara y adaptada, del proceso a realizar. Todos los profesionales sanitarios implicados deben informar al paciente en lo que le compete.

3. El acceso a la historia clínica del paciente está limitado al personal sanitario que interviene en un proceso asistencial, o a quien acredite un interés legítimo: inspección, investigación, sumario judicial, etc.

4. La documentación clínica, impresa o digital, es material sensible.

Sólo deben imprimirse los documentos necesarios, y se destruirán aquellos que dejen de ser útiles.

Una vez terminado el proceso asistencial, la documentación debe ser archivada. Si el acceso es digital, debemos cerrar la aplicación y no ceder la clave de acceso a nadie.

5. Debemos proteger la información de los documentos clínicos durante todo el proceso asistencial.

Debe reflejarse sólo la información relevante, sobre todo en el informe de alta e interconsulta, evitando mostrar datos confidenciales innecesarios. Debemos ser prudentes con los referidos a filiación, raza, profesión, creencias, salud mental y enfermedades socialmente sensibles.

En caso de traslados interhospitalarios e interconsultas, la documentación se debe entregar en sobre cerrado, y se recomienda también con el informe de alta.

Para el intercambio de documentación es recomendable usar la red digital y sus programas de gestión clínica.

6. Hay que respetar la intimidad del paciente cuando es atendido en la consulta.

La atención al paciente se hace a puerta cerrada, siempre con su consentimiento, con escrupuloso respeto a la intimidad y pudor de los pacientes, en un espacio suficiente y con el personal mínimo necesario. Se debe llamar antes de entrar.

7. Debemos tener máxima prudencia y transmitir información a pacientes, familiares y allegados en lugares seguros, para evitar mayor difusión de la pretendida.

No debe darse información del paciente por teléfono, salvo que lo consienta, proceso asistencial o un interés legítimo.

8. El trabajador del sistema público de salud es un paciente más.

El trabajador del sistema de salud está especialmente expuesto a la fuga de información y, como el resto de pacientes, tiene derecho a la intimidad y confidencialidad de su asistencia clínica.

No está permitido acceder a sus datos sin fundamento asistencial, sin su autorización o sin que exista otra causa legítima, fundamentada y acreditable.

9. La salud de terceros está por encima del deber de secreto.

10. Se debe proteger especialmente el derecho de confidencialidad de colectivos especiales.

Personas menores de edad, o con enfermedad mental, incapacidad física o psíquica; enfermedad grave o terminal; situación personal grave, abandono o pobreza extrema y el personal sanitario son los más vulnerables.

 

Fuentes legislativas relativas al Decálogo:

• Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica
• Ley 3/2009, de 11 de mayo, de los Derechos y Deberes de los Usuarios del Sistema Sanitario de la Región de Murcia.
• Decreto 38/2012, de 13 de marzo, sobre historia clínica y derechos y obligaciones de pacientes y profesionales de la salud en materia de documentación clínica

Aprobado por el Comité de Ética Asistencial del Área III de Salud del Servicio Murciano de Salud (3 de Febrero de 2016)